ITT
EL QUINTO EJE DE LA REVOLUCION CIUDADANA Y EL ITT
La iniciativa de la revolución ciudadana de dejar bajo tierra el petróleo existentes en el parque Yasuni, es una propuesta atractiva y pragmática desde el punto de vista de los ecologistas del mundo, descabellada si se la mira desde la óptica del mercantilismo y controversial en el escenario de país con problemas económicos heredados; De los detalles de la iniciativa o sus alcances, poco o nada se ha ocupado en difundir la prensa “independiente” del Ecuador. Se trataría de dejar de explotar un importante concentración de petróleo de 846 millones de barriles de crudos pesados (14,7° API) cercano a la frontera con Perú, ese campo ubicado en una reserva natural se explotaría durante trece años, a razón de 107.000 barriles diarios, los que rendirían utilidades netas por un promedio de 800 millones de dólares anuales, lo que se propone es que al Ecuador se le pague anualmente al menos la mitad de esas ganancias por el hecho de mantener enterrado a perpetuidad el oro negro. Ese dinero se ‘recaudaría’, a partir del principio de la co-responsabilidad, por el patrocinio de gobiernos y personas que apuestan por la iniciativa. Otras fuentes podrían consistir en negociar certificados de carbono o en un masivo canje de deuda externa. Con esa suma se crearía un fondo, manejado a través de un fideicomiso, destinándolo a obras sociales, de ecoturismo, de conservación del medio ambiente, de reforestación, así como para el desarrollo de fuentes alternativas de energía.

Interior del Parque Nacional y Reserva Yasuní
Se conoce que en marzo del 2007, durante una reunión del directorio de Petroecuador, estando presentes: Alberto Acosta, como ministro de Energía y Fánder Falconí, como titular de la Senplades; y los demás miembros del directorio aprobaron a petición del Presidente de la República el dar forma a esta iniciativa. Recordemos que en múltiples foros el Presidente ha defendido su iniciativa. 10 reuniones exclusivas, 6 gabinetes ampliados, varios periplos al exterior en donde se expuso el proyecto emblemático de Correa.
Súbitamente la iniciativa ha sido motivo de titulares recientemente, pero no precisamente para informar los detalles de la misma, sino para sembrar la duda y desconcierto entre los ciudadanos del Ecuador, que por obra y gracia de esa prensa, puede llegar a pensar que la defensa del medio ambiente y los recursos de la Patria, se han abandonado por el actual régimen, con la renuncia de algunos colaboradores del Estado. › Continúe Leyendo…
Un Inusual Plan para Dejar el Petróleo Sin Explotar
(The Washington Post)
Por Joshua Partlow
Martes, 26 de mayo de 2009

Catarata de San Rafael - Yasuni
QUITO, Ecuador – Debajo de las selvas tropicales del noreste de Ecuador se encuentra un enorme reservorio de petróleo, que representa el 20% de las reservas petroleras y potencialmente miles de millones de dólares de ingresos de este pequeño país andino. Sobre este reservorio, el Parque Nacional Yasuní es el hogar de una diversidad de fauna y flora catalogada por los biólogos del mundo como el lugar más biodiverso del planeta.
Ante estos dos tesoros, el Ecuador está llevando a cabo un inusual plan para cosechar los beneficios del petróleo, pero sin extraerlo.
La idea efectivamente prevé que los países ricos paguen a Ecuador para que deje su petróleo bajo tierra -y también el dióxido de carbono que resulte de uso-. Los ambientalistas saludan la propuesta como una forma innovadora de enfocar ante los países desarrollados el tema de la conservación.
Ecuador emitiría Certificados de Garantía Yasuní y los venderá a los gobiernos o las empresas a cambio de sus emisiones permitidas de dióxido de carbono en las cantidades correspondientes al carbono evitado que queda bajo tierra en el Yasuní. Los defensores dicen que el plan ayudaría a reducir los niveles generales de contaminación de la atmósfera y reducir el impacto del cambio climático.
“Desde mi perspectiva, esta propuesta debe funcionar “, dijo Matt Finer, un biólogo miembro de Save America´s Forests con sede en Washington. El ha estudiado el Parque Nacional Yasuní. “Esta zona es realmente de suprema importancia en la conservación global”. › Continúe Leyendo…
