copenhague
Quiero, pero no puedo

Cambiemos el Mundo, No alteremos el Clima
El texto final de la Cumbre de Copenhague sobre el cambio climático, fue el epilogo natural de un escenario contradictorio, por un lado discursos apocalípticos y pragmáticos, como el de Obama que señalaba que llegaba para actuar y no para hablar, el texto se reduce a un “Quiero, pero no puedo”
La mayoría de asistentes, reconocieron de manera pública la difícil situación del planeta pero ninguno fue capaz de lograr plasmar en compromisos sus visiones del fin del mundo.
Copenhague fue un fracaso, y así debe recogerlo la historia.
Se ha retrocedido en lo alcanzado en Kyoto, hoy no hay compromiso o mecanismo para verificar las emisiones de gas invernadero de los países industrializados o en vías de industrialización, lo cual es un peligro claro. China impuso su exigencia de no firmar mientras no se retire del documento las inspecciones. Los dos únicos acuerdos alcanzados durante estos 12 días de cumbre se refieren al valor acumulado económico para sufragar a los países pobres y el compromiso de mantener el termómetro climático por debajo de los dos grados centígrados para evitar “una interferencia peligrosa” con el clima. Lo cual se ve lejano, cuando no se definen los mecanismos para ello.
Kyoto, caduca en el 2013, lo oportuno era alcanzar un nuevo tratado, que lo sustituyera y Copenhague era el sitio ideal para ello, pero no ocurrió. › Continúe Leyendo…
HIBERNAR, NO APAGAR
A propósito de la cumbre de Copenhague, que es la 15 reunión anual para encontrar una salida mundial al problema del cambio climático, llegó la hora de hablar menos y hacer mas; no podemos esperar solamente a que las decisiones de las grandes potencias provoquen cambios, sino también que nuestras acciones diarias contribuyan a marcar la diferencia.
Así de grave esta la situación, que cualquier cambio en nuestro repetitivo ciclo de vida, puede redundar en beneficio o detrimento del entorno cercano y global y en última instancia del clima.
Por ejemplo el uso que le damos al ordenador, que dicho de paso es ya hoy una herramienta de trabajo y no falta en oficinas del sector tanto público como privado. Que podemos cambiar en ese uso que contribuya a un mundo más eficiente en el gasto energético?

La Hibernación es proceso conocido en la naturaleza
Supongamos que, estamos trabajando en un ordenador , en el procesador de textos, hoja electrónica, etc… y de repente llega la hora de cambiar de lugar o de salir del trabajo. Cerramos la portátil o la PC y nos marchamos. Y cuando retornamos y abrimos la tapa de la portátil o movemos una tecla en el ordenador, todo sigue ahí: cada pestaña del navegador, cada documento abierto. Parece algo fantástico, y lo es, en muchos aspectos. Eso es posible actualmente. › Continúe Leyendo…
